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DERECHOS CAMPESINOS Y ÉTNICO-TERRITORIALES

En SIEMBRA somos conscientes del impacto que la implementación de las economías extractivas genera en comunidades étnicas y campesinas. Son los territorios que habitan estas comunidades los que, mayoritariamente, resultan destinados a la ejecución de proyectos mineros, de hidrocarburos, agroindustriales y de generación energética a gran escala, de manera inconsulta y en abierto desconocimiento de su vocación social, cultural y económica. El extractivismo ha profundizado, además, situaciones de explotación y de dominación cultural a las que históricamente han estado sometidos tanto el campesinado como los grupos étnicos.

De igual modo, por las características históricas y sociopolíticas de marginalización y exclusión de esos territorios, las comunidades locales han estado sometidas a la violencia de grupos armados, los cuales han establecido estrechos vínculos con las economías extractivas, tanto legales como ilegales, contribuyendo en su imposición en los territorios. Esta relación ha acrecentado la conflictividad socioambiental, ha impactado gravemente en los derechos humanos de quienes pertenecen a estas comunidades y en la posibilidad de que desarrollen autónomamente sus planes de vida y fortalezcan sus apuestas políticas como sujetos colectivos.

Por eso, en SIEMBRA creemos firmemente en la necesidad de fortalecer y consolidar las apuestas territoriales de estas comunidades, las cuales apuntan a vivir por fuera de las economías extractivas impuestas violentamente que las alejan de sus formas de habitar el territorio que les permitan vivir en condiciones de dignidad.

Este eje lo abordamos desde las siguientes líneas de trabajo:

  • Reconocimiento de comunidades campesinas y étnicas como sujetos políticos. En SIEMBRA creemos que las comunidades campesinas y étnicas han hecho un aporte a la historia social y política de la nación que no ha sido reconocido. Por esto, trabajamos, por un lado, por el reconocimiento político y jurídico de las comunidades campesinas, como grupos sociales que tienen una historia propia y unas reivindicaciones específicas, y por el otro, trabajamos para que el reconocimiento jurídico y político con el que ya cuentan los pueblos indígenas y las comunidades afrocolombianas se traduzca en acciones y políticas concretas que garanticen efectivamente sus derechos.
  • Propuestas de los Pueblos para sus territorios. Reconociendo los procesos autónomos que han desarrollado comunidades étnicas y campesinas en el país, desde SIEMBRA trabajamos para apoyar las iniciativas populares que incluyen una reivindicación cultural, política y económica para los territorios.
  • Violencias y dinámicas de marginalización. En SIEMBRA somos conscientes de la violencia estructural que existe contra determinados grupos sociales en virtud de su etnia, raza, clase, género, entre otros, así como de la violencia sociopolítica y del conflicto armado que ha estado dirigida contra personas y colectivos que defienden modos de vida propios. Por ello, y comprendiendo los cruces existentes entre dichas violencias y la imposición de economías extractivas, desde SIEMBRA le apostamos a proponer lecturas de la transformación y de la realidad de los territorios a partir de la interacción entre las violencias estructurales, el conflicto armado y el extractivismo.